El 1 de diciembre de 1955, Rosa Louise Parks, una costurera afroestadounidense de 42 años que trabajaba en una tienda en Alabama, se dirigía a su casa como hacía habitualmente después de trabajar. Aquel día decidió dar un paso al frente al negarse a ceder su asiento para que una persona blanca se sentara, desafiando así la segregación racial que existía en Estados Unidos.
Harry Miller dijo una vez «Todo progreso se debe a que la gente se atreve a ser diferente».
Ese día consiguió que muchas más personas negras apoyarán su acción y más tarde se provocaría el movimiento de los derechos civiles. Hasta que en 1960 finalmente logró derechos igualitarios.
“El coraje no es la ausencia de miedo, sino saber que hay algo más importante que el miedo”
